El centro penitenciario de Lledoners
La Generalitat busca presos con 'razonable estado de salud' para su nueva cárcel
Esta orden interna llega porque la nueva cárcel no tiene enfermería habilitada
El centro es la gran apuesta para desmasificar las prisiones catalanas
Los funcionarios no dan crédito y se ven abocados a evaluar 'a ojo' a los reos
Jueves 29/01/2009.EL MUNDO
Nando García | Barcelona
La cárcel de Lledoners, situada en la barcelonesa localidad de Sant Joan de Vilatorrada, fue presentada a finales del pasado año a bombo y platillo. Es la gran apuesta de la Generalitat de Cataluña para desmasificar los centros penitenciarios, en los que la población reclusa no deja de aumentar año tras año.Actualmente, en Lledoners hay poco más de 100 internos, que tiene una capacidad para algo más de 750 reclusos. Por este motivo, el centro más saturado, la Modelo de Barcelona, está efectuando traslados a Lledoners. Lo inaudito es que uno de los requisitos que se piden a la hora de realizar estas conducciones es que los internos tengan "un razonable estado de salud". Esta extraña consigna se debe a que la nueva prisión no tiene "habilitada" la enfermería, según se admite en una orden interna.
Hace escasos días, el subdirector de tratamiento de la Modelo envió a educadores, psicólogos y juristas de esta cárcel un correo electrónico -al que ha tenido acceso EL MUNDO- en el que se informaba de que se iban a reiniciar los traslados a Lledoners, realizando 24 semanales, ante la situación de saturación que vive la histórica prisión, en la que hay hasta seis reos por celda. Hasta la fecha, los internos trasladados a este centro penitenciario proceden de Quatre Camins, cárcel situada en el municipio barcelonés de la Roca del Vallès, y de la propia Modelo.
Para ello, el subdirector de tratamiento remitió un e-mail en el que reclama "una relación (de unos 100 internos)" que cumpla dos requisitos. El primero de ellos estipula que los reos estén clasificados con destino a esta cárcel, que estén sin clasificar o que esté cumpliendo pena preventiva. La segunda de las condiciones es la siguiente: "Debido a que la enfermería del CP Lledoners no está habilitada, al igual que en la primera fase de inauguración, los internos deberán tener un razonable estado de salud".
El correo electrónico finaliza rogando "la mayor brevedad posible" en la elaboración de las listas para poder llevar a cabo las conducciones "inmediatamente".
'Propondremos a los más regordetes'
Como es lógico, los funcionarios que han recibido esta circular en los últimos días no dan crédito, entre otros motivos, porque tienen que evaluar "a ojo" a los presos para poder dictaminar que gozan de buen estado de salud. Un funcionario explicaba ayer en tono jocoso que "propondrá a los que estén más regordetes".
Fuentes penitenciarias han señalado que en Lledoners, inaugurado por el presidente de la Generalitat, José Montilla, el 24 de octubre del pasado año, únicamente hay un médico por la mañana y por la tarde, razón por la que en caso de que un recluso sufra alguna dolencia debería ser trasladado a un hospital cercano, puesto que la enfermería sigue inhabilitada. Este hecho supone un evidente riesgo de fuga, como se puso de manifiesto hace ya años con la sangrienta huida que protagonizaron Brito y Picatoste.
Tanta fue la propaganda que se dio a la construcción y a la apertura de este centro penitenciario que cerca de medio centenar de periodistas acudieron a la cárcel antes de su inauguración y pernoctaron en ella junto a la consellera de Justícia, Montserrat Tura, quien no explicó, claro, las precarias condiciones en las que fue abierta la cárcel. De lo que sí tuvo tiempo es de presumir de la zona ajardinada porque "hacer una prisión nueva deliberadamente fea no tiene sentido".